Fresquitos, de La Ligua

El 13 de febrero acompañé a Don Wilson y su sobrino Javier durante gran parte de su recorrido de la mañana. Durante esa jornada entrega y vende diarios, reparte “humitas” y vende dulces de La Ligua, frescos cada dí­a. Supe de su actividad el pasado Septiembre, cuando al pasar “le robé una foto” cuando regresaba de vender en la playa en su triciclo.

Algunos clientes le echaban bromas al ver la compañíaa de un fotógrafo. –”¿Anda con prensa Don Wilson?”

Trabaja hace ya casi 47 años en el sector de La Laguna, comuna se Zapallar. –”Desde cuando eran dos casas”. Me contó y mostró quiénes eran los vecinos que viví­an acá y también de algunos ilustres, como su “amigo” Leonel Herrera, ex jugador del Colo-Colo del 73. Pasamos por la casa que arrendó para este verano a dejarle el diario y don Wilson le ofreció pasteles, los que prefirió para la tarde. Su nieta recibió de regalo una “almeja”. Ahí­ aproveche de confirmar el nombre de ese pastel redondo, con base de masa, capa de manjar y una generosa cubierta de merengue adornada con bolitas de colores. Otros clientes lo llamaban “bolitas”.

Con lo del jugador del Colo-Colo aprovechamos de conversar sobre otro ilustre del fútbol en Cobreloa, Héctor Puebla, “el Ligua Puebla”, pese a que originalmente es de Valle Hermoso. Su sobrino Javier me comentó que sigue yendo a la zona. Muchos van a sacarse fotos con él, pero dice entre risas que algunos van más que nada por sacarse fotos con la camiseta que el mismo Maradona le dió luego de un partido donde tuvo fiera marca de “el Ligua”.

Fanático del Colo, don Wilson.

Está cansado. Por estos dí­as anda “mas o menos nomás… aquí­”. Parece que son sus pulmones. Pero él sigue con su pucho. Dice que “es uno nomás”. Lo he visto pedalear poco. Eso explica la presencia de Javier, quien vino desde Angostura de Paine, donde vende dulces y bebidas en los tacos antes del peaje.

Me sopló que hay más de 30 fábricas de dulces en La Ligua, algunas buenas y otras malas. Él prefiere comprar bueno aunque le cuesten $50 más por dulce, así­ se asegura de llevarle siempre cosas buenas a sus clientes. Creo que lo único que don Wilson no puede elegir llevar bueno a sus clientes, son las noticias impresas en los periódicos.

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