Pedaleo en días fríos

Llegó el otoño y se da por inaugurada la temporada helada en esta parte del planeta. Con ello las mañanas y las noches se caracterizan por las bajas temperaturas y por ende debemos echar mano a prendas que nos permitan aislar nuestra piel del helado aire.

Pedaleo de Otoño

Acá creo no hay recetas únicas. Sentimos el frío de forma distinta y por lo mismo, se nos congelan algunas partes del cuerpo más que otras. En mi experiencia cubro mi cabeza, el cuello y el torso. Las manos las aislo con guantes cuando el frío es demasiado y para evitar que se me filtre aire por las mangas, en ocasiones (cuando la prenda no sella la zona de las muñecas), utilizo un accesorio poco usual, muñequeras de tenis.

El frío no impide el pedaleo, cambia algunas cosas y entrega sensaciones particulares de esta temporada. Por lo general tendemos a ver las bajas temperaturas como algo negativo, pero la verdad es que hay que reconciliarse con ello, así como sabemos que existe el día y la noche, existe el frío y el calor. Los viajes en bici en estas condiciones pueden ser mucho más gratos de lo que crees.

Como norma general no me abrigo demasiado, porque si lo hago, corro el riesgo de subir demasiado la temperatura de mi cuerpo, con lo que comenzaré a sudar. Al pedalear ponemos nuestros músculos a trabajar y con eso generamos calor naturalmente, somos nuestra propia fuente de calor y casi gratis (depende de cuanto nos haya costado el desayuno o lo que hayamos comido antes).

¿Cómo sé que es demasiado abrigo o no? Experiencia, nada más. Si estás recién empezando a pedalear, será cosa de ensayo y error un par de días.

Otro aspecto importante es tener siempre en cuenta la máxima, No hay apuro, voy en bici. Si no te exiges y evitas ir a toda velocidad, no hay de qué preocuparse. Si sientes que comienzas a generar demasiado calor, disminuye el pedaleo un poco, anda más tranquilo. Si crees que necesitas entrar en calor, mueve más las piernas sin necesariamente ir más rápido (puedes pasar a marchas más livianas para esto, si tienes cambios).

Chequeando la hora

Respecto a la ropa, no es necesario gastarse un dineral en ropa técnica. En mi caso ya son un clásico en mi clóset las poleras manga larga, gorro de lana con forro interior de polar, bufandas y guantes. La bufanda, el gorro (para proteger las orejas también) y los guantes, casi siempre los compro en la calle, baratos y de calidad razonable por el precio pagado. Para el tronco, prefiero polerones cuando la onda es media informal; Chaquetas de cotelé y lana para un toque de formalidad. Si hay lluvia uso mi chaqueta impermeable 100% y si el frío ya es mucho, como esas heladas santiaguinas bajo los 3 grados, uso parka.

La configuración base que utilizo está basada en capas, atendiendo un viejo consejo de andinistas, que dice que el aire entre prendas ayuda a mantener el calor: Polera manga larga, polera manga corta (no puedo estar sin ellas), polerón o chaqueta, parka.

Pedaleo de Otoño

Las piernas no me quitan tanto el sueño, como son las que más se mueven, es donde hay más calor, sigo con mis jeans o pantalones de cotelé. Confieso que algunas mañanas las puedo sentir heladas, pero el cuerpo va a buena temperatura. En los pies, aunque me duela, las zapatillas de lona se van a segundo plano, dejando paso a zapatos o zapatillas de cuero y calcetines más gruesos, fáciles de encontrar en las tiendas especializadas en ropa interior.

En conclusión, no abrigarse demasiado, viste cómodo, con estilo y a tu gusto. Pedalea relajado, sin apuro. Guantes, bufanda y gorro son accesorios infaltables en mi experiencia. Sé que para las chicas las orejeras son un accesorio que les gusta lucir muy bien (más allá de su incuestionable funcionalidad). Las pantys sé que se ven muy bien! y permiten a las chicas seguir usando faldas, por lo que entiendo, abrigan realmente.

Seguro comenzarás a observar que en tu lugar de destino los que andan tiritando son quienes llegan en auto o en transporte público. Quienes llegamos en bici estamos activos y listos para nuestras actividades. Podemos pasar algo de frío los primeros minutos que estamos fuera, pero ya una vez empezada la marcha, disfrutamos del frío desde el calor de nuestro cuerpo, gracias al pedaleo.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

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