El sillín

by Claudio Olivares Medina


Sillín de bicicleta Uno de los puntos de contacto más importantes de nuestro cuerpo con la bicicleta. Aquí repasaremos algunos puntos para entender sus características a fin de que nos resulte cómodo y seguro.

Como cada una de las partes de la bicicleta, el sillín debe ser conocido y entendido por nosotros como conductores de bicicletas. Este elemento está en contacto con una de las partes más sensibles de nuestro cuerpo y por eso debemos ser altamente cuidadosos, a fin de evitar dolencias y malestares derivados de un diseño no adecuado o un mal ajuste.

Sillines para hombres y mujeres

Lo primero es tener en cuenta que existen sillines especialmente diseñados para hombres y para mujeres, dada la diferencia anatómica en la estructura de las caderas y las diferencias en los genitales. Los sillines para mujeres son más anchos que los de hombre, ya que los huesos de la cadera, específicamente los isquiones, están mas separados en la mujer para poder gestar y parir. En el caso de los hombres los isquiones están más juntos y por ende, los asientos para la anatomía masculina son mas delgados. Lo isquiones corresponden a los huesos bajos de la cadera, que terminan siendo los puntos de apoyo del cuerpo cuando nos sentamos.

Un sillín cómodo será aquel que calce correctamente en estos huesos. En el caso de que una mujer utilice un asiento de hombre, sus isquiones tenderán a separarse y recibirá demasiada presión en la zona genital, lo que puede producir molestias y falta de irrigación sanguínea, pudiendo generar algunas dolencias. En el caso del hombre, es posible que la diferencia no impacte tanto en los isquiones, pero si en zona genital, exponiendonos también a la falta de oxigenación y traumatismos debidos a los impactos recibidos.

Muchos modelos de sillín, tanto para hombres como para mujeres, incluyen un canal o hueco longitudinal, diseñado especialmente para reducir la presión en la zona genital.

Entonces la comodidad de un sillín podría estar dada principalmente por su forma y no por cuan blando sea éste. Si la estructura del sillín no es la adecuada y se le agregan capas de gel u otro material similar para acolcharlo, sólo se conseguirá ampliar la zona de presión sobre los genitales. Es preferible obtener un sillín con gel incorporado en el diseño original, mas que agregarlo mediante algún accesorio. Otro paradigma existente principalmente en bicicletas de deporte, donde se busca minimizar el peso de la bicicleta, consiste en amortiguar en base a estructuras flexibles, con lo que se logra crear sillines muy delgados y de menor peso.

Sillines según el tipo de bicicleta

Por otra parte, los sillines también varían dependiendo del tipo de bicicleta. Una bicicleta diseñada para el desempeño deportivo y velocidad, como una bici de pista, de ruta o montaña, exigirá al ciclista una posición inclinada, donde el peso se distribuye en tres puntos de contacto: Manubrio, Sillín y Pedales. En este tipo de bicicletas la espalda del ciclista va inclinada y el sillín es sólo un punto más de apollo, no un elemento para sentarse y descansar todo el peso del cuerpo en el.

En el caso de las bicicletas de paseo, que permiten una postura más contemplativa que de concentración, donde la espalda va casi recta, perpendicular al suelo, cuentan con sillines amortiguados y anchos, ya que soportan mayor cantidad de peso al dejar de apoyar el cuerpo de forma importante en el manubrio. La amortiguación es tremendamente importante también, para que las vértebras no ejerzan presión en exceso unas sobre otras ante las irregularidades del camino.

El tiempo que pasemos sobre la bicicleta es una variable importante y determinante al momento de escoger el sillín, de todas maneras un diseño que se adapte correctamente a tu anatomía no debería presentar grandes problemas en travesías largas, aunque un poco de amortiguación extra en su diseño no viene nada de mal.

Finalmente, debes evaluar correctamente la altura del sillín. Una forma rápida de hacerlo consiste en sentarte en la bicicleta y con la zona que está inmediatamente después de los dedos y el pedal completamente hacia abajo, la rodilla debe estar ligeramente doblada. Si el sillín está demasiado alto, al pedalear sentirás un balanceo en las caderas, señal a la cual debes responder bajando la altura del sillín. Un sillín demasiado bajo generará un esfuerzo adicional en las rodillas y músculos de tus piernas, provocando que gastes más energía de la necesaria.

Altura y posicion del sillín

La inlcinación del sillín es un afinamiento final y por lo general debe ir paralelo al suelo. Podrás hacer ajustes mejores en caso que al pedalear sientas que te deslizas. El ajuste también permite desplazarlo hacia adelante y hacia atrás. La posición correcta de éste la debes calcular con ambos pies en los pedales y las bielas paralelas al suelo, esto dejará un pie adelante y el otro atrás. La rodilla correspondiente al pie que esté adelante debe estar alineada con el eje del pedal.

Materiales

Es posible definir dos grupos, sintéticos y animal. Los primeros se incorporan en la mayoría de los diseños. Estos diseños son estándar y están diseñados sobre estructuras anatómicas tipo, por lo tanto no calzan 100% en todos los ciclistas. Un determinado modelo puede resultar tremendamente cómodo para unos e inadecuado para otros. Por otra parte se utiliza el cuero que colocado a modo de hamaca sobre un armazón de metal permite adaptabilidad exclusiva a la forma del ciclista. Con el paso del tiempo tendrás un asiento 100% personalizado (e instransferible) ya que tu anatomía quedará marcada en el.

Conclusión

Actualmente no existe un diseño ideal y 100% ergonómico, se podría decir que la industria del diseño tiene una deuda importante con este accesorio vital para el pedaleo. Además la amplia variedad de alternativas que hay en el mercado, cada una destacando mejoras en su diseño para solucionar temas puntuales, no hace fácil la elección. No sabremos si un sillín nos resulta cómodo hasta que no lo usemos por al menos una semana. Lo mejor es estar informado y estudiar la documentación disponible en esta materia. Lo que si está claro es que un sillín mal instalado en la bicicleta traerá problemas a otras zonas del cuerpo. Respecto al diseño del sillín, es importante buscar alternativas que eviten al máximo la presión sobre la zona genital y las arterias, cosa de mantener siempre una buena irrigación. No pases por alto el dolor o adormecimiento de la zona genital, ya que es un indicador que algo no anda bien con el diseño del sillín.

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