El casco de ciclista

by Claudio Olivares Medina


Casco de ciclista El casco de ciclista es un elemento de seguridad que entrega eventual protección en caídas individuales a no mas de 20k/h.

Existen dos tipos de casco, los denominados cascos integrados, de cubierta dura y los cascos de cubierta delgada o blanda. Los primeros son ampliamente utilizados en ciclismo extremo como el descenso. Los otros, mas livianos y con mejor ventilación, son los preferidos en pista, ruta y la ciudad. Los cascos de cubierta delgada están diseñados y certificados para proteger la cabeza de impactos derivados de caidas o eventos individuales a no mas de 20km por hora.

Los cascos son testeados para cumplir estándares de seguridad. El más riguroso es la norma SNELL (SNELL B90 y SNELL B95), norma utilizada en EUA junto con la CPSC y ANSI. En el Reino Unido y en Europa en general, se utiliza la norma EN 1078 (menos exigente que el estandar de SNELL). En el interior del caso encontrarás adhesivos que identifican el tipo de certificación con que cuenta. Si no la tiene, déjalo en el mostrador y abandona la tienda.

Adhesivo certificación EN-1078

El casco está pensado para cuando lo peor ya ha sucedido, el choque o la caída. Es por esto que este elemento de seguridad no debe ser tomado como una garantía, ya que como usuarios de la bicicleta debemos estar atentos a la conducción. Está pensado para cuando nuestra habilidad en al conducción y comunicación con el tránsito y el entorno han fallado.

El componente base del casco es el poliestireno expandido, que en caso de impacto, se contrae, desacelerando la cabeza. El grosor del poliestireno permite que la estructura absorba una cantidad de energía determinada, hasta que llega un punto en que no puede absorver más. Es por esto que al haber sido utilizados en una caída, deben ser sustituídos inmediatamente, aunque el daño no sea evidente.

Protegen en impactos en línea recta, pero no hay evidencia de que entreguen protección en impactos que involucren movimientos rotatorios, por lo que no están diseñados para proporcionar protección adecuada en caso de impacto con un automóvil. En un impacto a 60km por hora (velocidad máxima legal en Chile), solo reducirá la energía a 45km por hora. Es por esto que no debemos considerar al casco como la panacea en seguridad.

Otro aspecto importante, relativo a la efectividad del casco, redica en su correcta utilización. Me ha tocado ver innumerables veces a ciclistas vistiendo el casco de forma incorrecta, mal ajustado, suelto, caido hacia adelante, atrás o hacia el lado. Es usado bajo gorros y peor aún, colgando del manubrio. El casco tiene certificada su capacidad de absorción cuando está bien ajustado sobre tu cabeza, por lo que es importante que sigas al pié de la letra las indicaciones del fabricante. El casco debe quedar perfectamente cómodo, ajustado al tamaño de la cabeza, cosa que al moverla no exista juego.

Ciclista con casco

Por otra parte, el casco es cuestionado. ¿Es realmente un elemento que entrega protección al ciclista?. Existen algunos experimentos que han llegado a determinar el denominado efecto de compensación de riego, esto es, ciclistas vistiendo casco, al sentirse artificialmente protegidos, se comportan de manera mas osada. Asi mismo, los automovilistas, al ver un ciclista "protegido" se relacionan con menos cuidado. (Ver artículo, vestir cascos resulta más peligroso. En inglés)

En cerca del 90% de los siniestros de tránsito donde participa un ciclista, está involucrado un vehículo motorizado. Ante esto, no vale la pena que tomemos la bandera que celebra al casco como el gran salvador de vidas. Resulta más útil canalizar esa energía para encontrar y aprender métodos que permitan hacer de las vías y la ciudad un espacio seguro, teniendo a las personas como protagonistas, no a las máquinas. Así mismo, es de extrema importancia que el comportamiendo sobre una bicicleta sea responsable, se desarrollen habilidades que permitan evitar situaciones de riesgo y al mismo tiempo, disfrutar de este excelente vehículo que es la bicicleta.

Algunos datos, según el informe "BICICLETAS INVOLUCRADAS EN SINIESTROS DE TRÁNSITO DURANTE EL AÑO 2006" (documento PDF) de CONASET.

  • En Chile, la mayor participación de las bicicletas en sinietros de tránsito está asociada a colisiones con otros vehículos en movimiento, correspondientes al 87.45% del total de siniestros.
  • Las caídas de ciclistas corresponden al 0.29% (Es en las caídas donde el casco ofrece eventual protección.)
  • El 95.45% de las muertes de ciclistas estan asociadas a colisiones con vehículos en movimiento
  • 60.89% de las causas de siniestros en ciclistas están asociadas a la imprudencia del conductor

Información complementaria

Bibliografía

El casco no es garantía de seguridad. Si realmente se buscara la seguridad de ciclistas y personas, debiera ser atacado el problema en su origen, esto es, disminuir las velocidades máximas en la ciudad y carreteras, calmando el tráfico y disminuyendo el uso del automóvil.