Bicicletas compartidas

Pedalear es un acto social. La bicicleta es una herramienta que siempre sorprende. Su sencilléz permite enriquecimiento y más posibilidades de interacción y al mismo tiempo, de uso.

Pasajero

Pese a ser en la mayoría de los casos un vehículo para el transporte individual, la bici nos regala la posibilidad de compartir. Compartir espacio, miradas, diálogos, momentos y también la posibilidad de compartirla a ella misma, para disfrutar el viaje de a dos.

En ella es posible ir a dejar a tu hermana chica al colegio.

Hermanos abrazados

Pasar a buscar a la novia al trabajo.

Compartiendo la bici

Compartiendo la bici en el centro de Madrid

Sevilla, Andalucía

También está la bici “meta-compartida”, que es el acto de compartir una bicicleta compartida.

Bicing Compartido

La bici se comparte para dar un paseo con tu hija mientras toma un helado.

Disfrutando el helado

O para viajar por un helado en las calurosas tardes del verano santiaguino.

Compartiendo

O para regresar luego de una extenuante jornada laboral junto a un compañero de trabajo.

Socios disfrutando el viaje

Y también sirve para entrar en contacto con otros pasajeros de bicicletas.

Déjame tocarte

Y a veces, simplemente para expandir las posibilidades de movilidad de un amigo.

Socios

Cualquiera sea la razón, compartir la bici es un acto lúdico, social, entretenido… aunque en muchas legislaciones sea una actividad prohibida cuando la bici no está diseñada para transportar mas de una persona. De todas formas es un hecho: la bici se comparte, simplemente porque es posible. Y desde que aprendemos a dominarla, invitamos a otros a disfrutar del goce, leyes o diseños de por medio.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

Sobre Claudio Olivares Medina

Diseñador, fotógrafo y director de Bicivilízate. Trabaja para mejorar y enriquecer la experiencia urbana.

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